Era una noche eterna, no podía dormir, no tenia sueño, pero algo dentro de mi anhelaba un deseo, un deseo fuera de los limites de mi propio cuerpo, algo incierto y desesperante ,pensé en ello, que podría hacer yo tan solita ,necesitaba algo mas...mire mi móvil en la oscuridad, la agenda llena de nombres, los nombres llenos de historias, valore un rato y me decidí a mandar un mensaje :STOY SOLA, EN CASA, VEN, QUIERO ALGO DE TI.. tampoco sabia muy bien que decir, pero pensé que con ese mensaje vendría seguro, me quede un rato esperando la contestación, que no se hizo esperar: voy para allá!!!..

Oí la puerta desde la habitación y una punzada de animo me recorrió el cuerpo, me apresure ha abrir, ni se me ocurrió taparme, y me asome a la puerta tal cual iba, con una finísima camisita de dormir y las braguitas a juego, tampoco tenia mucha intención de llevarlas tiempo puestas .El estaba allí, con esa carita de niño bueno apunto de hacer una travesura, sin hablar dio un paso mas entro en casa cerrando la puerta tras de el, se acerco a mi y me agarro por detrás, me beso el cuello y me agarro con fuerza ,me di la vuelta para encontrar sus besos, que se hicieron mas apasionados ,y con sus fuertes brazos me levanto en el aire y me llevo a la habitación, la tenue luz de unas velas iluminaba la instancia, me dejo en la cama y se tumbo sobre mi, apoyando todo su peso, besándome sin cesar mientras acariciaba todo mi cuerpo.

Comencé a quitarle la camisa, y a desnudarlo poco a poco ,mientras el seguía sobre mi, recorriéndome el cuerpo .Hacia ya tanto tiempo yo aun le amaba, el siguió bajando desprendiéndome de la ropa, y lamiendo todo mi cuerpo, asta llegar a mi intimidad, yo gozaba con su calor, con su cuerpo, con su lengua que tan bien sabia que debía hacerme, era el mejor, el mejor para mi, siguió lamiéndome y yo derritiéndome en suspiros, quería mas, quería notarle dentro de mi, el me entendía sin palabras, subió asta mis labios otra vez y mientras me besaba en la boca con pasión me introducía su pene con suavidad, yo no podía aguantar mas el gemido que me ahogaba su beso, empezó con suavidad, aumentando el ritmo, introduciéndomela con fuerza, su calor me envolvía, notaba su pene dentro, el cabalgar de su corazón, me dio la vuelta y a cuatro patas siguió agorándome con sus manos, atrayéndome hacia el con fuerza, hasta que finalmente, llego el esperado orgasmo, no se si el mejor de mi vida, pero si de notable, nos tumbamos juntos yo sobre el, oyendo su corazón, le mire ,y vi el amor en sus ojos, y con una sonrisa le dije: te quiero....pero ya es hora de que vuelvas a casa con tu mujer, me levante y me fui a la ducha, y mientras el agua me caía sobre el cuerpo oí cerrarse una puerta, una de tantas otras.